septiembre 15, 2026
Este no es un tránsito cualquiera; es un aspecto armónico entre dos planetas "transpersonales" (lentos y lejanos) que marcan eras y cambios profundos en la consciencia colectiva. Es una energía de fondo, sutil pero inmensamente poderosa.
Neptuno suele disolver fronteras y traer misticismo. En Aries (el signo del "Yo" y la acción), esta energía pasa a generar un misticismo activo.
Representa la inspiración para luchar por nuevos ideales. Es la espiritualización de la existencia. Aquí, la fe se convierte en acción. Nos impulsa a iniciar nuevos caminos basados en la intuición y en una visión más elevada, no solo en el deseo egoísta.
Plutón destruye para reconstruir, es el poder y la regeneración profunda. En Acuario, está transformando la sociedad, la tecnología, los grupos y el concepto de libertad y humanidad.
Estamos hablando de una reestructuración total de cómo nos organizamos como sociedad. Es el poder devuelto a la gente o distribuido en redes.
Plutón y Neptuno en sextil generan una energía muy especial, ya que Neptuno en Aries provee la "visión" o el "sueño" de un nuevo comienzo valiente e individual y Plutón en Acuario provee la "fuerza" y la estructura social para que ese sueño transforme a la gente.
Es un momento para que los avances tecnológicos de Acuario sirvan a propósitos humanitarios o espirituales. La ciencia (Plutón/Acuario) y la espiritualidad/intuición (Neptuno) dejan de ser enemigas y empiezan a colaborar.
Neptuno en Aries nos inspira a ser pioneros individuales, pero Plutón en Acuario asegura que esa acción no sea solo personal sino grupal. Es la idea de que "mi despertar personal (Aries) ayuda a la evolución de todos (Acuario)".
A pesar de las posibles luchas internas que uno pueda tener, generadas por Urano retrógrado, este sextil nos da energía para ver las cosas desde el punto de vista evolutivo. Nos dice que los cambios que están ocurriendo tienen un propósito mayor.