octubre 24, 2026
Mercurio (el mensajero, la mente, los datos) con la naturaleza de Escorpio (lo oculto, el poder, el ingramundo, la transformación), todo bajo el filtro de la retrogradación (revisión, vuelta atrás) hace que se capte lo que no se dice o se disimula. Se abre lo que tiene el sello de ‘secreto’ o se filtra la información oculta.
Mas allá de las características comunes que puede tener Mercurio retrogrado, también se debe analizar el conjunto de planetas que están activos durante este periodo.
Urano está en Géminis. Géminis es regido por Mercurio. Esto significa que Urano (el planeta de la revolución y la tecnología) se encuentra en la casa de Mercurio.
Este cruce entre el planeta que rige el signo contra el planeta en transito en ese mismo signo genera una energía en contra para Urano el cual está transitando Géminis, el planeta regido por Mercurio.
Sumado a esto, Urano también está retrógrado, tenemos una doble introversión mental. Si le queremos ver el lado positivo, energéticamente, es un "apagón" del ruido externo para escuchar el ruido interno.
Es muy probable que salgan a la luz secretos tecnológicos, fallos en sistemas de seguridad o información oculta (Escorpio) que cambia nuestra forma de pensar (Urano en Géminis). No es un simple "se cayó la red", es un "se filtró la verdad que cambia la narrativa".
Mercurio comienza el retroceso haciendo cuadratura con Júpiter. Como Júpiter estaba generando energía expansiva en Leo (la cual se debe manejar con cuidado), Mercurio viene a destapar cualquier situación que fue inflada demasiado en base al ego. Si hubo durante agosto y septiembre promesas exageradas o liderazgos basados solo en carisma pero sin sustancia, este Mercurio retrógrado sacará los "trapos sucios" al sol. Energéticamente, se siente como una corrección necesaria, la verdad profunda mata a la apariencia superficial.
Solo tenemos que pensar que cuando las cosas pasan, es porque hay una razón detrás.